No quiero que te vayas

No quiero que te vayas,
 dolor, última forma
 de amar. Me estoy sintiendo
 vivir cuando me dueles
 no en ti, ni aquí, más lejos:
 en la tierra, en el año
 de donde vienes tú,
 en el amor con ella
 y todo lo que fue.
 En esa realidad
 hundida que se niega
 a sí misma y se empeña
 en que nunca ha existido,
 que sólo fué un pretexto
 mío para vivir.
 Si tú no me quedaras,
 dolor, irrefutable,
 yo me lo creería;
 pero me quedas tú.
 Tu verdad me asegura
 que nada fue mentira.
 Y mientras yo te sienta,
 tú me serás, dolor,
 la prueba de otra vida
 en que no me dolías.
 La gran prueba, a lo lejos,
 de que existió, que existe,
 de que me quiso, así,
 de que aún la estoy queriendo.




Pedro Salinas
De "La voz a ti debida"

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