lunes, 30 de octubre de 2017
viernes, 27 de octubre de 2017
El Dios Íbero
Igual que el ballestero
tahúr de la cantiga,
tuviera una saeta el hombre ibero
para el Señor que apedreó la espiga
y malogró los frutos otoñales,
y un “gloria a ti” para el Señor que grana
centenos y trigales
que el pan bendito le darán mañana.
Señor de la ruina
adoro porque aguardo y porque temo:
con mi oración se inclina
hacia la tierra un corazón blasfemo.
¡Señor, por quien arranco el pan con pena,
sé tu poder, conozco mi cadena!
¡Oh dueño de la nube del estío
que la campiña arrasa,
del seco otoño, del helar tardío
y del bochorno que la mies abrasa!
“¡Señor del iris, sobre el campo verde
donde la oveja pace;
Señor del fruto que el gusano muerde
y de la choza que el turbión deshace,
“tu soplo el fuego del hogar aviva,
tu lumbre da sazón al rubio grano,
y cuaja el hueso de la verde oliva,
la noche de San Juan, tu santa mano!
“¡Oh dueño de fortuna y de pobreza,
ventura y malandanza,
que al rico das favores y pereza
y al pobre su fatiga y su esperanza!
“¡Señor, Señor: en la voltaria rueda
del año he visto mi simiente echada,
corriendo igual albur que la moneda
del jugador en el azar sembrada!
“¡Señor, hoy paternal, ayer cruento,
con doble faz de amor y de venganza,
a Ti, en un dado de tahúr al viento,
va mi oración, blasfemia y alabanza!”
Este que insulta a Dios en los altares,
no más atento al ceño del Destino,
también soñó caminos en los mares
y dijo: “Es Dios sobre la mar camino.”
¿No es él quien puso a Dios sobre la guerra
más allá de la suerte,
más allá de la tierra,
más allá de la mar y de la muerte?
¿No dio la encina íbera
para el fuego de Dios la buena rama,
que fue en la santa hoguera
de amor una con Dios en pura llama?
Mas hoy… ¡Qué importa un día!
Para los nuevos lares
estepas hay en la floresta umbría,
leña verde en los viejos encinares.
Aún larga patria espera
abrir al corvo arado sus besanas;
para el grano de Dios hay sementera
bajo cardos y abrojos y bardanas.
¡Qué importa un día! Está el ayer alerto
al mañana, mañana al infinito;
¡hombres de España, ni el pasado ha muerto,
ni está el mañana—ni el ayer—escrito!
¿Quién ha visto la faz al Dios hispano?
Mi corazón aguarda
al hombre ibero de la recia mano,
que tallará en el roble castellano
el Dios adusto de la tierra parda.
Antonio Machado
tahúr de la cantiga,
tuviera una saeta el hombre ibero
para el Señor que apedreó la espiga
y malogró los frutos otoñales,
y un “gloria a ti” para el Señor que grana
centenos y trigales
que el pan bendito le darán mañana.
Señor de la ruina
adoro porque aguardo y porque temo:
con mi oración se inclina
hacia la tierra un corazón blasfemo.
¡Señor, por quien arranco el pan con pena,
sé tu poder, conozco mi cadena!
¡Oh dueño de la nube del estío
que la campiña arrasa,
del seco otoño, del helar tardío
y del bochorno que la mies abrasa!
“¡Señor del iris, sobre el campo verde
donde la oveja pace;
Señor del fruto que el gusano muerde
y de la choza que el turbión deshace,
“tu soplo el fuego del hogar aviva,
tu lumbre da sazón al rubio grano,
y cuaja el hueso de la verde oliva,
la noche de San Juan, tu santa mano!
“¡Oh dueño de fortuna y de pobreza,
ventura y malandanza,
que al rico das favores y pereza
y al pobre su fatiga y su esperanza!
“¡Señor, Señor: en la voltaria rueda
del año he visto mi simiente echada,
corriendo igual albur que la moneda
del jugador en el azar sembrada!
“¡Señor, hoy paternal, ayer cruento,
con doble faz de amor y de venganza,
a Ti, en un dado de tahúr al viento,
va mi oración, blasfemia y alabanza!”
Este que insulta a Dios en los altares,
no más atento al ceño del Destino,
también soñó caminos en los mares
y dijo: “Es Dios sobre la mar camino.”
¿No es él quien puso a Dios sobre la guerra
más allá de la suerte,
más allá de la tierra,
más allá de la mar y de la muerte?
¿No dio la encina íbera
para el fuego de Dios la buena rama,
que fue en la santa hoguera
de amor una con Dios en pura llama?
Mas hoy… ¡Qué importa un día!
Para los nuevos lares
estepas hay en la floresta umbría,
leña verde en los viejos encinares.
Aún larga patria espera
abrir al corvo arado sus besanas;
para el grano de Dios hay sementera
bajo cardos y abrojos y bardanas.
¡Qué importa un día! Está el ayer alerto
al mañana, mañana al infinito;
¡hombres de España, ni el pasado ha muerto,
ni está el mañana—ni el ayer—escrito!
¿Quién ha visto la faz al Dios hispano?
Mi corazón aguarda
al hombre ibero de la recia mano,
que tallará en el roble castellano
el Dios adusto de la tierra parda.
Antonio Machado
martes, 24 de octubre de 2017
Relaciones humanas
El hombre se pasa la vida intentando complicar algo que es simple: las relaciones humanas.
Confucio
Confucio
jueves, 19 de octubre de 2017
martes, 17 de octubre de 2017
The night of
Estamos aquí ante un gran producto televisivo, una serie corta y que atrapa de principio a fin.
Destaca casi todo, guión, reparto, ambientación... Es un remake pero se dice que muy mejorado.
Los actores están en estado de gracia. Pocas veces se ve un nivel general tan alto. Ahmed, Turturro, Moaadi, Karan, Williams... Todos.
Nos cuenta una historia llena de matices y detalles, pero sobre todo nos cuenta los entresijos de la justicia estadounidense y la cárcel, ese gran fallo del sistema.
Y sí, quizá no haya esperanza...
Bien. Muy bien.
domingo, 15 de octubre de 2017
Verano 1993
Carla Simón nos cuenta un episodio de su vida, pérdida de la madre y adopción por parte de sus tíos, en una película que se hace mayúscula secuencia a secuencia.
La cinta está salpicada de escenas que desnudan la relación de esa madre y esa hija, de otras que nos describen como sociedad y de muchas que nos desnudan a todos un poco. Brillante.
Las niñas están inmensas, y también los adultos mantienen el nivel.
Quizá abusa de la cámara en mano y quizá de algún truco llamémosle "festivalesco" para tratar de agradar a un público... pues eso, de festivales. Pero se puede tolerar.
La tremenda expresividad de la obra te hace olvidar las costuras.
Ay, el aprendizaje emocional, la vida...
Belleza.
viernes, 13 de octubre de 2017
And then there were none
La revisión de "Diez negritos" de Agatha Christie me apetecía, la miniserie me ha encantado. No hablamos de ninguna obra maestra pero se disfruta, la verdad...
No es totalmente fiel al libro. Pero, ¿qué más da?
Me ha gustado la puesta en escena y el propio desarrollo de la trama. También el reparto, excepcional Maeve Dermody (descubrimiento para mí).
El misterio bien llevado, con pulso y con tino, es lo que nos engancha, pero lo que queda es ese ensayo sobre la culpa y el sentimiento que conlleva.
viernes, 6 de octubre de 2017
martes, 3 de octubre de 2017
Apología y petición
Y qué decir de nuestra madre España,
este país de todos los demonios
en donde el mal gobierno, la pobreza
no son, sin más, pobreza y mal gobierno,
sino un estado místico del hombre,
la absolución final de nuestra historia?
De todas las historias de la Historia
la más triste sin duda es la de España
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios,
decidiese encargarles el gobierno
y la administración de su pobreza.
Nuestra famosa inmemorial pobreza
cuyo origen se pierde en las historias
que dicen que no es culpa del gobierno,
sino terrible maldición de España,
triste precio pagado a los demonios
con hambre y con trabajo de sus hombres.
A menudo he pensado en esos hombres,
a menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra historia
distinta y menos simple, en otra España
en donde sí que importa un mal gobierno.
Quiero creer que nuestro mal gobierno
es un vulgar negocio de los hombres
y no una metafísica, que España
puede y debe salir de la pobreza,
que es tiempo aún para cambiar su historia
antes que se la lleven los demonios.
Quiero creer que no hay tales demonios.
Son hombres los que pagan al gobierno,
los empresarios de la falsa historia.
Son ellos quienes han vendido al hombre,
los que le han vertido a la pobreza
y secuestrado la salud de España.
Pido que España expulse a esos demonios.
Que la pobreza suba hasta el gobierno.
Que sea el hombre el dueño de su historia.
Jaime Gil de Biedma
este país de todos los demonios
en donde el mal gobierno, la pobreza
no son, sin más, pobreza y mal gobierno,
sino un estado místico del hombre,
la absolución final de nuestra historia?
De todas las historias de la Historia
la más triste sin duda es la de España
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios,
decidiese encargarles el gobierno
y la administración de su pobreza.
Nuestra famosa inmemorial pobreza
cuyo origen se pierde en las historias
que dicen que no es culpa del gobierno,
sino terrible maldición de España,
triste precio pagado a los demonios
con hambre y con trabajo de sus hombres.
A menudo he pensado en esos hombres,
a menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra historia
distinta y menos simple, en otra España
en donde sí que importa un mal gobierno.
Quiero creer que nuestro mal gobierno
es un vulgar negocio de los hombres
y no una metafísica, que España
puede y debe salir de la pobreza,
que es tiempo aún para cambiar su historia
antes que se la lleven los demonios.
Quiero creer que no hay tales demonios.
Son hombres los que pagan al gobierno,
los empresarios de la falsa historia.
Son ellos quienes han vendido al hombre,
los que le han vertido a la pobreza
y secuestrado la salud de España.
Pido que España expulse a esos demonios.
Que la pobreza suba hasta el gobierno.
Que sea el hombre el dueño de su historia.
Jaime Gil de Biedma
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