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viernes, 11 de marzo de 2011

Siete años tras el 11-M

No quería hoy escribir otra vez sobre la triste efeméride, pero me sigo indignando con toda esta gentuza que nos rodea. Ya he dicho todo lo que tenía que decir aquí sobre los periodistas que no tienen vergüenza, mi dardo de hoy va contra los políticos.
Ahí siguen todos ellos, alimentando las mentiras año tras año, pero ahora más tímidamente, como para no dar asco. Les ayudan algunas víctimas, politazadas y engañadas, ¿o que quieren engañar?
Esos políticos, los suyos, no han entendido que las víctimas de ese atentado son nuestros mártires, los de nuestra democracia, los de nuestro Estado de derecho, y los maltratan.
Se burlan de su dolor, utilizan a sus muertos y no les dejan pasar página. Así son ellos.
Pilar Manjón, ¡cuánta dignidad!, ha vuelto a denunciar a alguno de ellos en un día tan importante como el de hoy. Despreciables.
Por desgracia, hoy hay otra noticia triste, Japón ha sido devastado por un fortísimo terremoto. Este blog se une a todos los que lo estén pasando mal en ese país.

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Periodismo?

Con motivo de su aniversario, el 11-M y todo lo que le rodea ha vuelto esta semana a las portadas de los principales diarios de este país. Y con ello, la vergüenza.
Otra vez, y van demasiadas, los medios de derechas, de rancias derechas, han vuelto a valerse de muertos y de desgracias para vender periódicos u horas de televisión. No hace falta señalar a nadie, todos sabemos quiénes se llevan aprovechando todo este tiempo de lo ocurrido para mantener sus negocios, y quiénes intentan arañar votos gracias a ellos.
Por suerte, las nuevas tecnologías dan voz a mucha gente que no se deja engañar y a otros que pretender arrojar luz sobre los que quieren arrojar sombra.
José Mª Izquierdo (cuyo blog forma desde ya parte de mis lecturas habituales) ha escrito una interesantísima reflexión a este respecto y Juan Carlos Escudier acusa sin medias tintas. Un par de ejemplos de cómo hay que tratar a estos supuestos periodistas que espero no puedan dormir por las noches.
A mi modo de ver, se ha de hacer una reflexión acerca del periodismo, ¿se debe convertir en una profesión tan servil? ¿La libertad de expresión sirve para mentir o insultar?
Y la pregunta más importante de todas, ¿cuánto vale el criterio de un mal periodista? Mucho menos que su ego, desde luego.

sábado, 28 de febrero de 2009

Cinco años tras el 11-M

Recuerdo que aquel día yo estaba trabajando en un sitio en el que, por suerte, ya no lo hago, y recuerdo que alguien lo comentó, empecé a saber que algo había pasado, parecía un atentado. Luego, las noticias fueron fluyendo y todo se supo.
Hoy hace cinco años de ese día, el día que cambió nuestra historia reciente.
Madrid, la ciudad que mejores momentos me ha hecho pasar, se vio sacudida por un terremoto brutal, que dejó muchas víctimas y un gran agujero en el corazón de la buena gente.
Ese mismo día, los españoles también supimos que nuestro gobierno nos mintió pretendiendo hacer pasar a ETA como autor del atentado. En las elecciones, que se celebraron tres días después, obtuvieron su merecida derrota.
No contentos con eso, y apoyados en sus baluartes mediáticos, han ido alimentando esa línea hasta traspasar los límites de la ignominia. Hoy mismo, siguen despreciando y humillando a esas víctimas en esos medios.
Todo no se puede permitir, y los ministros mentirosos y los periodistas sinvergüenzas siguen campando a sus anchas en un país que pierde crédito cada vez que una de esas personas abre la boca.
Las víctimas de entonces siguen viendo ahora como se sigue ensuciando su nombre por parte de algunos que, a mi entender, son poco más que delincuentes.
Y muchos de los españoles se han olvidado de lo que aprendieron, las malolientes maniobras han dado su fruto.
Pero yo me acuerdo mucho, y no sólo hoy, de todos los que iban en aquellos trenes y de la lección que se nos dio.

Si es martes, es asesinato

El viaje organizado a Lisboa no es en sí mismo un crimen, aunque pueda parecerlo. En esta serie hay más crímenes y se trata de descubrir al ...