A veces la intención es lo que cuenta. Y aquí esa es la clave.
La idea de que artistas surrealistas de renombre mundial, incluidos los jóvenes Dalí y Magritte, se encuentren involucrados en un asesinato al estilo de las novelas de Agatha Christie es mejor que la serie obtenida finalmente.
El reparto, casi desconocido, cumple.
Falta ritmo y falta algo de mordiente, pero se ve con cierta gracia.
El surrealismo no es suficiente, pero casi...