Estamos ante una serie estupenda sobre una historia que, en principio, no me interesa en absoluto.
El primer episodio es una maravilla y el guion sostiene la obra durante los nueve episodios.
Estamos ante un drama de los 90, uno en el que los ricos también lloran y uno que apunta a una sociedad enferma preocupada por los chismes de sus famosos.
Sarah Pidgeon y Paul Anthony Kelly van a conseguir la fama tras sus buenas actuaciones.
Ryan Murphy da en el clavo, aunque me hubiera gustado una reflexión más potente sobre prensa del corazón, sobre política o sobre amor. Pero algo cae...
Déjate llevar...