Esta es una película de actores.
Y lo es por la magnífica dirección de Sorogoyen y por el descomunal talento de Javier Bardem y Victoria Luengo.
La película, que habla de culpa, de paternidad y de dolor, iguala el abandono familiar y el abandono colonialista. Y bueno...
Me gustan también la fotografía y la música.
Pero lo que falta es historia, es densidad, es complejidad...
Me quedo con la escena inicial y con dos actuaciones, especialmente la de Bardem, que merecen todos los premios que se den este año. Todos.
Qué cosas hacemos por el ser querido...