Supongo que siempre me han gustado las historias de personas que no encajan, que se salen de los marcos establecidos. Y esta lo es. Y me gusta, aunque se haga larga.
El problema, como digo, es el ritmo de la narración, pero los personajes son un acierto total. El silencio, los cambios vitales, las inseguridades y los márgenes son el territorio explorado por esta ficción irlandesa.
El reparto cumple.
Una serie que funciona y que puede servir a muchos para ver que sus vidas valen lo mismo que las de cualquier otro. Que es el objetivo.
Interesante.