La denuncia de la violencia machista toma aquí forma de ficción, aunque con muy evidentes trazas de realidad cotidiana.
Marie Kremer y Frédéric Krivine se basaron en casos, testimonios y experiencias de muchas mujeres para configurar un guión durísimo.
Reparto convincente.
La serie acierta claramente en el fondo de su trama y en la intención, pero creo que el tono casi documental le quita pegada.
Pudo ser más.
