Shane Meadows siempre vale la pena y aquí, en su manera de contar un fraude financiero en la Inglaterra del siglo XVIII, no iba a ser una excepción.
La serie acierta principalmente por su originalidad, pero también por su manera de sumergirte en la miseria de esa época.
Estupendo reparto, con un Michael Socha en estado de gracia.
Y magnífica banda sonora.
A veces se hace lenta, pero el conjunto resulta refrescante.
Luchar juntos contra la injusticia opresora. Lo de siempre.