La serie está basada en el accidente real del Cesio-137 ocurrido en Goiânia (Brasil) en 1987 y que yo no recordaba.
En lo artístico, me gusta más el planteamiento que el nudo y el desenlace, que quedan demasiado diluidos y apresurados.
El reparto, eso sí, cumple.
La historia precisaba más de lo humano y menos de lo instrumental, pero se agradecen el empeño, la idea y la intención.
Interesante.