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martes, 19 de junio de 2012

¿Qué es lo que más te molesta de un hotel?

El blog El viajero astuto tiene hoy una graciosa y certera entrada sobre hoteles, me ha hecho recordar esta otra de mi blog.
Coincidimos en varias y otras podrían estar en ambas.
Humor reivindicativo e inconformista, eso sí que es sano.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Topónimos urbanos que dan mucho juego

De vez en cuando encuentras un buen blog por ahí y además disfrutas especialmente con entradas como ésta.
Me gustaría ver las de Madrid...

sábado, 18 de septiembre de 2010

Cosas que no me gustan de los hoteles

Acabo de volver de unas pequeñas vacaciones con mi novia y me apetece escribir esta entrada donde, con respeto e ironía, hablaré un poco de hoteles.
No suelo ir a hoteles bonitos y caros, de los de las revistas, salvo que su oferta sea irrechazable. Lo que hago es buscar la mejor relación calidad-precio, pero acostumbro a encontrar hoteles aceptables.
Eso sí, hay cosas que se repiten en muchos de ellos y que no me gustan, repasemos alguna.
Probablemente lo que menos me gusta es que no haya camas de matrimonio sino dos camas individuales juntas, ¿se piensan que no nos enteramos? ¿Qué hay más incómodo que esa juntura?
Mención aparte merecen las almohadas, quizá busquen que mi columna no sufra, pero esa finura que las suele caracterizar hace que me cueste conciliar el sueño. También puede ocurrir que haya que dormir con luz porque no es posible tapar la que entra por la ventana, ¿por qué?
El baño es otro caballo de batalla, luz escasa, mamparas permeables, champús y geles que no limpian, ausencia de amenities...
Tampoco son de mi agrado las moquetas, las colchas y otros elementos que me obligan a dudar de su limpieza.
Y muchas cosas más, pero ya me he quedado a gusto.
Eso sí, me encanta abrir la puerta de la habitación y no saber qué me voy a encontrar.

martes, 31 de agosto de 2010

Viajes e Internet

Son días de trabajo duro y vienen más duros aún, así que voy a preparar un viaje para después. Nada me apetecerá más que un viaje con la persona que quiero, algo de cultura y buenas viandas. Este blog sufrirá las ausencias que obligaciones y devociones provoquen, pero intentaré que se note lo menos posible.
Como decía, me encuentro en ese magnífico proceso que es preparar un viaje, yo soy de los que disfrutan tanto el trayecto preparatorio como el destino en sí mismo. Pero, a menudo, aparecen obstáculos. El insalvable del presupuesto limitado deja paso a otros de menor calado, pero hay uno que me sorprende. No es otro que el desprecio que por la red tienen muchos establecimientos. Hoteles desde cuya web no se puede reservar, restaurantes que no muestran ni carta ni precios o mayoristas que hacen muy difícil la consecución de datos sobre variadas cuestiones.
Yo también soy un romántico, también uso el teléfono, pero hay cosas para las que ya no es necesario, a ver si se enteran de una vez.
Eso sí, la red es el mejor vehículo para estar al corriente de novedades, opiniones y opciones. Por eso hay que estar en ella, para lo bueno y para lo malo.

domingo, 28 de febrero de 2010

Preparando una escapada


Me encuentro en este momento en uno de esos momentos que tanto me gustan, preparando un pequeño viaje, una escapada. Esta vez la compañía será la de unos buenos amigos, la de mi novia es la perfecta pero debe haber tiempo para todos.
El destino vuelve a ser Madrid, la ciudad que más sentimientos motiva en mí, la que más y mejor conozco y la que siempre me apetece visitar.
La cuestión es que preparar un viaje de estas características se puede hacer de muchas maneras, yo no sé dejar las cosas a la improvisación (no tengo claro si eso es virtud o defecto) e intento dejarlo todo organizado para que esos días sólo quede disfrutar.
La experiencia me dice que si no reservo los restaurantes, me quedo sin comer en los que yo quería y que si no le dedico tiempo a elegirlos, como peor. Y eso sí que lo llevo mal.
Evidentemente, la compañía es decisiva a la hora de preparar, hay que intentar que todo el mundo se sienta respetado en sus decisiones, pero hay que dejar tu impronta.
Eso sí, lo que tanto tiempo costó decidir y organizar, puede irse a la basura sobre la marcha por la causa que sea, así es la vida.

miércoles, 7 de octubre de 2009

El país de los Pirineos


Aunque creo que debería hablar de la banda de maleantes que ocupan los periódicos del día, voy a resistirme a mis impulsos y no lo haré.
Para hoy, un tema mucho más amable, hablaré de Andorra y de lo mucho que me gusta visitar ese país y disfrutar de las opciones (de compras) que ofrece.
No quiero que parezca un descarado ensalzamiento del consumismo, pero comprar unos buenos quesos en Andorra es uno de esos placeres a los que no me apetece renunciar por ahora.
No citaré sitios (este blog no se vende), pero cualquiera que haya visitado alguna vez el país sabe dónde degustar y dónde comprar quesos o cualquier otra delicatessen. De todas formas, algún día hablaré de alguna de las opciones de compra, criticar tiendas entra dentro del libro de estilo del blog.
Atrás quedaron los tiempos en los que Andorra era el sitio en el que se compraba azúcar, leche en polvo, tabaco, alcohol y electrónica. Ahora, además de todo eso, que sigue mereciendo la pena pero mucho menos, se ha convertido en un paraíso para los paladares más inquietos.
Bien es sabido que la única manera de aprender sobre gastronomía es probar cosas. Pues bien, en Andorra se pueden probar unas cuantas.

jueves, 16 de julio de 2009

Jamaa el Fna


Ya dije que Jamaa el Fna, la plaza de la ciudad de Marrakech, la más concurrida de África, tendría una entrada en este blog. Aquí está.
La plaza es Patrimonio Oral de la Humanidad de la Unesco, eso ya deja claro que es un lugar especial. Después de visitarla, diré que es el lugar más especial que yo haya visitado.
Por el día está llena de las más diversas personas y los más diversos oficios, desde vendedores de zumo a encantadores de serpiente, todos ellos tienen allí la"empresa" que da de comer a sus familias. Un occidental ve y siente lo que nunca antes ha visto y sentido.
Al caer la tarde, y casi sin que te des cuenta, se va montando el mayor restaurante al aire libre del mundo. Se pasa de suelo vacío a servir platos en minutos.
Y es, a partir de ese momento, cuando la plaza comienza a llenarse (más) de gente que acude por todos lados a cenar, a pasear...
Los puestos ofrecen comidas típicas con productos frescos, aunque un occidental debe olvidar algo sus escrúpulos.
La imagen nocturna de la plaza provocó en mí algo parecido al síndrome de Stendhal, es embriagadora, subyugante e inolvidable. Basta con subir a uno de los cafés que disponen de terraza a los lados de la plaza (Argana, Le Grand Balcon du Café Glacier...) y dejarse llevar por imágenes y sonidos.
Se me hace muy difícil describir aquí lo que viví allí, esto es sólo un acercamiento.
En Jamaa el Fna siempre parece que es fiesta, lo que se debe hacer es ir y sentirlo.

domingo, 5 de julio de 2009

Marrakech


El destino de mis vacaciones fue Marrakech, la bella ciudad marroquí. Las experiencias vividas en este viaje tardarán mucho tiempo en abandonar mi memoria, los sabores, los olores y las imágenes estarán en mí para siempre.
Comenzaré diciendo que la compañía era inmejorable y eso ya hace que la vida sea de otra manera, pero esta ciudad resultó maravillosa.
Marrakech es una de las ciudades imperiales de Marruecos y cuenta con un gran número de monumentos de elevado interés turístico.
Una de las cosas que más me llamó la atención es el contraste entre las zonas más pobres y las más ricas, barrios de zocos y calles estrechas y, por otro lado, grandes avenidas, plazas y tiendas occidentales. Todos esos contrastes también son Marrakech.
Nunca tuve prejuicios, pero la idea que puedas tener del país o de sus gentes, se desmonta nada más aterrizar.
Sin duda, lo más interesante de la ciudad es su plaza más importante, Jamaa el Fna, que va cambiando a lo largo del día y en la que siempre parece que es fiesta. Su imagen es una de las más cautivadoras que he presenciado y le dedicaré una entrada en este blog, se lo merece.
De Marrakech no se vuelve igual que antes del viaje.

Si es martes, es asesinato

El viaje organizado a Lisboa no es en sí mismo un crimen, aunque pueda parecerlo. En esta serie hay más crímenes y se trata de descubrir al ...