La cuestión catalana es lo más grave que le ha ocurrido a este país en muchos años, no podía dejar de escribir sobre ella.
Nunca he tenido problemas con la autodeterminación de los pueblos sojuzgados y, a la vez, creo que la patria es la clase y no la nación. Las incoherencias o las coherencias, según se mire.
Hasta aquí nos han traído pésimos gobernantes, representantes de los dos partidos políticos más corruptos del primer mundo, que han visto en todo esto la manera más eficaz de desviar el foco. Toda la derecha gana cuando es más egoísta, aquí también.
Las banderas siempre han sido refugio de cobardes y de malos políticos, en los dos lados puede comprobarse. El trozo de tela sustituye a debates de verdad como derechos sociales o libertades individuales.
Mañana se ha de impedir el referéndum sin bravuconadas, pasado se ha de dialogar con todas las fuerzas. Y nada más.
El terreno de lo anímico es malo para la sensatez, comprendo la frustración de los independentistas pero han de volver a la legalidad. A los que no comprendo es a los que invocan a Franco o a cualquier símbolo marcial para defender España, esos no son los míos. Ni esos ni los otros, quede claro.
En fin, que vayamos a lo importante...
sábado, 30 de septiembre de 2017
viernes, 29 de septiembre de 2017
Miré los muros de la patria mía
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.
Salíme al campo; vi que el sol bebía
los arroyos del yelo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
Francisco de Quevedo
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.
Salíme al campo; vi que el sol bebía
los arroyos del yelo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.
Francisco de Quevedo
domingo, 24 de septiembre de 2017
miércoles, 20 de septiembre de 2017
1864
Una serie danesa, bélica, de época... Había que verla.
Y mi instinto no se equivocaba. Es notable.
Muy bien en lo técnico y en lo estético. El guión también llega a buen nivel, salvo algún ataque folletinesco.
Los actores están tan bien como siempre en las producciones de ese país. Es desconcertante.
Un país destruido, una sociedad lastrada y muchas historias rotas. Eso y una actualidad muy bien hiladas. Historia y humanidad.
No es redonda, pero sí es un producto muy defendible.
Ya quisiera algo así en España...
sábado, 16 de septiembre de 2017
viernes, 15 de septiembre de 2017
Coaliciones
Las coaliciones son siempre muy pujantes para derribar, pero son siempre impotentes para crear.
Emilio Castelar
Emilio Castelar
viernes, 1 de septiembre de 2017
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
-
Continúa la historia de "Dexter: New Blood", pero mejora en todo a aquella y devuelve las sensaciones de la serie original, una de...
-
El fabuloso reparto femenino salva esta serie que, aunque tiene historias potentes, se pierde bastante en los últimos tramos. Es mordaz y sa...
-
Lo que mejor hace Guy Ritchie es esto; contar historias de ladrones, mafiosos y otras especies del otro lado de la ley. Tom Hardy, Helen Mir...
