martes, 9 de octubre de 2018

Lo salvaje en cautividad

Cuando lo salvaje permanece en cautividad,
conservando su salvaje pureza,

no se reproduce,
se vuelve melancólico.
Muere.

Todos los hombres están cautivos.
Cautivos de una actividad cautiva.
Y aunque ignoren la razón,
los mejores no pueden reproducirse.

La gran jaula de nuestra domesticación
mata el sexo en el hombre; la simpleza del
deseo es distorsionada, desviada y retorcida.

Y así, con amarga perversidad
chillando contra la adversidad
los más jóvenes odian, copulan y lloran.

El sexo es un estado de gracia,
en una jaula no puede tener lugar.
Entonces hay que destruirla.
Para volver a probar.



D.H. Lawrence

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