La adaptación en serie de la novela de Laura Esquivel me parece magnífica.
Y hay cocina, así que esta reseña podría estar también en mi blog gastronómico.
La ambientación es exquisita y la fotografía está muy cuidada. Ya conocemos la historia pero eso no quita un ápice de potencia.
Los sentimientos se trasladan en los platos que prepara Tita, encarnada por Azul Guaita que está inmensa, y eso se cuenta bonito.
Amor, lucha de clases, revolución y realismo mágico.
Muchos ingredientes y un gran resultado.