El Gran Wyoming está de promoción, tiene libro calentito y ha hecho varias entrevistas estos días. En una de ellas le preguntaban si un rico puede ser de izquierdas, su respuesta fue: "El obrero de derechas es tonto por definición y el rico puede ser lo que le salga de los cojones. Quiero decir que Tolstói se apuntó a la revolución y era un aristócrata."
Suele ser argumento habitual de discusiones de cantina aquello de que la izquierda no puede ir unida al dinero, al placer, a la alegría. Imagino que el que usa eso no encuentra nada mejor en su estrecha mente.
Ser de izquierdas tiene poco que ver con tu posición, es una cuestión moral e ideológica. Querer una justicia social y unos dignos servicios públicos estando, además, dispuesto a pagar lo suficiente para tenerlos, quizá eso sea ser de izquierdas. Se puede (y se debe) llegar más lejos pero con eso vale.
También está el que se atreve a decirte : "Yo soy más de izquierdas que tú". O el que se cree con derecho a repartir carnés de rojerío. De todo hay. Y osados más.
Esa desunión sí que es de izquierdas y de eso vive la derecha. De la mentira y de la desunión.
Defendamos lo que queremos, defendamos lo de todos, luchemos contra sus mentiras... Somos más y somos mejores, ¡trabajemos!
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