Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,
eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.
Julio Cortázar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
DTF St. Louis
Aunque el final ha sido menos interesante de lo previsto, debo indicar que me ha encantado esta serie que incluye misterio, drama y algo de ...
-
Habrá que hablar de la ceremonia de los Goya de anoche. Las entregas de premios sirven para recordar que el cine está ahí, y es bueno que ho...
-
A riesgo de hacerme pesado, volveré a defender a Garzón . Por desgracia, sigue siendo necesario. Las portadas de los periódicos fascistoides...
-
El fabuloso reparto femenino salva esta serie que, aunque tiene historias potentes, se pierde bastante en los últimos tramos. Es mordaz y sa...
No hay comentarios:
Publicar un comentario