Comenzaré diciendo que no he visto la serie inglesa original. Pese a ello presumo que, visto el resultado, el remake era oportuno.
Ver a Kevin Spacey y a Robin Wright en estos papeles da sentido al propio tiempo invertido. La mano de Fincher se ve menos y eso es una de las penas que me deja la serie.
He acabado la segunda temporada y la he disfrutado. Las intrigas políticas y mediáticas interesan por sí solas, pero están los atractivos ya comentados.
Los secundarios también están a buen nivel, el casting ha sido espectacular.
Reconozco que al guión se le ven algunas costuras y que la maldad de la pareja protagonista es, a veces, demasiado artificial. Por otro lado, tanto guión como dirección alcanzan altas cotas en ciertos capítulos.
No es la mejor serie de la historia, ni siquiera la mejor del momento, pero es un producto muy apetecible.
Tengo ganas de más...
miércoles, 9 de julio de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
DTF St. Louis
Aunque el final ha sido menos interesante de lo previsto, debo indicar que me ha encantado esta serie que incluye misterio, drama y algo de ...
-
Habrá que hablar de la ceremonia de los Goya de anoche. Las entregas de premios sirven para recordar que el cine está ahí, y es bueno que ho...
-
A riesgo de hacerme pesado, volveré a defender a Garzón . Por desgracia, sigue siendo necesario. Las portadas de los periódicos fascistoides...
-
El fabuloso reparto femenino salva esta serie que, aunque tiene historias potentes, se pierde bastante en los últimos tramos. Es mordaz y sa...

No hay comentarios:
Publicar un comentario