Esto que hay hoy,
esto que hoy tenemos,
tendría que ser suficiente.
Esta higuera cercana que da sombra
sin que nadie le exija fruto alguno,
estas toallas nuevas que sí secan,
los retratos de familiares que ya no están
y que más que estupor
deducen paraísos.
Este techo, este suelo,
este puñado de tabiques
que cumplen su misión de estructura,
su sosiego de orden,
no tendrían que exigir mucho más.
¿Acaso no parten el jardín, los retratos o
las toallas nuevas de alguien que acepta
lo que hoy tiene?
Alguien que no cede espacio
al fracaso ni al no fracaso.
Así nuestro despertar
no será más un desplegarse,
sino un estar cercano
a lo que precisa cercanía.
El noble litigio entre el sueño
y la suficiencia que es pensarte aquí,
que es tocarte ahora:
vivir es a veces no poder demostrarlo.
Alejandro Simón Partal
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Yo no moriré de amor
Marta Matute debuta en la dirección de largos con una historia plagada de vida y verdad, basada en su propia experiencia. La enfermedad de u...
-
Habrá que hablar de la ceremonia de los Goya de anoche. Las entregas de premios sirven para recordar que el cine está ahí, y es bueno que ho...
-
A riesgo de hacerme pesado, volveré a defender a Garzón . Por desgracia, sigue siendo necesario. Las portadas de los periódicos fascistoides...
-
Continúa la historia de "Dexter: New Blood", pero mejora en todo a aquella y devuelve las sensaciones de la serie original, una de...
No hay comentarios:
Publicar un comentario