El Premio del Jurado en el Festival de Cannes dio alas a esta película y encumbró a Óliver Laxe, su director.
Reconozco la enorme capacidad de crear atmósferas de Laxe, pero creo que a veces se pierde en lo narrativo. Aquí también.
Sergi López está inmenso y merece todos los premios que le van a dar.
Me gusta más la filosofía que la película, pero todo es estimulante.
Una odisea de hoy y de mañana.
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