Me ha sorprendido bastante esta serie canadiense sobre homosexualidad y deporte de alta competición. Y vida, que de eso va todo.
Hudson Williams, Connor Storrie y hasta François Arnaud son el alma de esta ficción y lo dan todo para que sus personajes parezcan creíbles.
La historia es ligera pero funciona.
Me gusta como mezcla las tramas y me gusta como reaccionan las personas.
Bastante bien.
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