sábado, 8 de abril de 2017

Canto a mí mismo

Lo mejor del tiempo y del espacio es mío,
del tiempo y del espacio que nunca se han medido,
del tiempo y del espacio que nadie medirá.
Marcho por un camino perpetuo. (Escuchadme todos).
Mis señas son un capote de lluvia,
zapatos recios y un báculo que he cortado en el bosque.
Ningún amigo mío se sentará en mi silla.
Yo no tengo silla, ni iglesia, ni filosofía;
yo no conduzco a los hombres
ni al casino
ni a la biblioteca
ni a la Bolsa……
Los llevo hacia aquellas cumbres altas.
Mi mano izquierda te tomará por la cintura,
con la derecha te mostraré paisajes del continente y del camino abierto.
Nadie, ni yo, ni nadie, puede andar este camino por ti,
tú mismo has de recorrerlo.
No está lejos, está a tu alcance.
Tal vez estás en él sin saberlo, desde que naciste,
acaso lo encuentres de improviso en la tierra o en el mar.
Echate el hato al hombro,
yo cargaré con el mío…… Vámonos.
Ciudades magníficas y naciones libres hallaremos en nuestra ruta.
Si te cansas, dame tu carga y apóyate en mi hombro.
Más tarde harás tú lo mismo por mí……
Porque una vez que partamos, ya no podremos detenernos.
Hoy, antes del alba, subí a la colina, miré los cielos apretados de luminarias
y le dije a mi espíritu: Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas
que contienen, ¿estaremos ya tranquilos y satisfechos?
Y mi espíritu dijo:
No, ganaremos esas alturas sólo para continuar adelante.
Tú también me haces preguntas y yo te escucho.
Y te digo que no tengo respuesta,
que la respuesta has de encontrarla tú solo.
Siéntate un momento, hijo mío.
Aquí tienes pan, como,
y leche, bebe.
Pero después que hayas dormido y renovado tus vestidos, te besaré, te diré adiós y te abriré la puerta para
que salgas de nuevo.
Largo tiempo has soñado sueños despreciables.
Ven, que te limpie los ojos…..
y acostúmbrate ya al resplandor de la luz.
Largo tiempo has chapoteado a la orilla, agarrado a un madero.
Ahora tienes que ser un nadador intrépido.
Aventúrate en alta mar, flota,
mírame confiado
y arremete contra la ola.



Walt Whitman
Canto a mí mismo XLVI

domingo, 2 de abril de 2017

Naturalidad

No es digno del hombre aceptar con naturalidad lo que es propio de la naturaleza.



Alexander von Humboldt

miércoles, 29 de marzo de 2017

Demagogos

En las democracias, las revoluciones son casi siempre obra de los demagogos.


Aristóteles

domingo, 26 de marzo de 2017

The young Pope


Conociendo la lucidez y el acierto de Sorrentino, esta propuesta era de lo más apetecible. Y claro, es una serie magnífica, de lo mejor que se ha hecho en ese formato.
La estética es también ética en las obras del italiano, y aquí vuelve a ser así. Una fotografía espectacular y un guión maravilloso redondean el conjunto.
Las actuaciones son soberbias, desde Jude Law a todos esos secundarios tan interesantes.
Humor ácido y un derroche de inteligencia en los diálogos son los otros ingredientes del menú, los que lo cambian todo.
La serie va de fe y de poder, sí, pero también de personas que no encuentran su sitio, de la debilidad del ser humano, de las dudas existenciales...
No sé si da para abrazar la fe, pero le falta poco...


martes, 21 de marzo de 2017

A veces quiero preguntarte cosas...

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.

A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.

Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.

Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.



Gloria Fuertes

jueves, 16 de marzo de 2017

Silencio

Respóndete retórico el silencio:
cuando tan torpe la razón se halla,
mejor habla, señor, quien mejor calla.



Pedro Calderón de la Barca
Fragmento de "La vida es sueño"

Grande de España

Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero presentan una sátira sobre la desesperada búsqueda de apariencias y privilegios en la alta socieda...