Todavía conmocionado por todo el turbio tema de Garzón, hoy he decidido elaborar una breve entrada sobre el tema del gasto público y los impuestos. Zapatero debe saber que reducir el gasto sin tocar las partidas sociales es más utopía que realidad, pero bien hace en intentarlo.
En estos momentos malos en lo económico, las voces contrarias arrecian, lo cual puede ser aprovechado para cargarse de razones. No tengo la más mínima duda de que subir impuestos es de izquierdas y tampoco de que aumentar el gasto social también lo es.
Todos los que tenemos un mínimo de inquietud en estos temas no debemos dejarnos engañar por los medios fascistoides de este país, una mentira mil veces repetida nunca será una verdad.
Este Gobierno, de grandes políticas sociales, no debe perder la oportunidad de girar a la izquierda en el gasto y de abandonar alguna política conservadora que no le hace ningún bien. Seguro que los votantes lo agradeceremos.
Creo que nuestra adolescente democracia está ya preparada para ello. A veces, hay que recordar que todo depende de quién y cómo se gaste nuestro dinero.
domingo, 13 de septiembre de 2009
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