Ayer uno y hoy otro, perros diferentes pero con los mismos collares, han viajado a Melilla para intentar echar leña al fuego del artificial conflicto fronterizo entre Marruecos y España. No han tenido suerte, pues el tema se ha solucionado, pero han escrito otra triste página en la política de este país.
No es nuevo, pero es que esta gente ha perdido completamente el sentido de Estado y, peor todavía, el de responsabilidad. Juegan a que cuanto peor le vaya a España, a ellos les irá mejor, y así es, pero espero que los votantes les hagan pagar esta continua falta de respeto a su país y a su Gobierno. Éstos son nuestros patriotas.
Tácticas que harían palidecer al propio Goebbels.
Actúan como esos bomberos parados que incendian el monte a fin de que les recluten para las brigadas. Son unos pirómanos interesados, no les vale con los fuegos que se crean naturalmente, necesitan más, necesitan bosques en llamas porque es la única manera de que trabajen, no saben hacer otra cosa.
Ya que en este caso la ley no puede actuar, actuemos los ciudadanos.
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