Si alguien leyera este blog sabría que tengo cierta debilidad para con el cine danés. ¡Pero es que veo tantos motivos!
Tobias Lindholm entrega aquí otra obra notable, de las que remueven tu conciencia. Responsabilidad, ética, liderazgo se ponen encima de la mesa y de qué manera. La película es antibelicista pero no va de eso, va de decisiones, de vivir.
Pilou Asbæk, actor de moda, está siempre bien y aquí mejor que nunca, creo, y sostiene la historia de principio a fin.
A la hora de juzgar el desempeño de otros, ya sean jefes, políticos o similares, deberíamos ver esta película.
Valiente.
lunes, 3 de octubre de 2016
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