miércoles, 21 de diciembre de 2016

Paulina

Partamos de la base de que es un remake de una película que no he visto, pero no parece imprescindible.
Santiago Mitre entrega una cinta curiosa, con un lenguaje y un tema poco habituales, y lo hace bien.
Las reflexiones sobre la conciencia social, sobre la justicia y sobre la culpa me parecen tan oportunas como arriesgadas.
Dolores Fonzi está sublime, todo hay que decirlo.
Deja cuestiones para una vida entera. Provocadora.
Vedla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Yo no moriré de amor

Marta Matute debuta en la dirección de largos con una historia plagada de vida y verdad, basada en su propia experiencia. La enfermedad de u...