lunes, 4 de febrero de 2019

El embarcadero


Se presentaba como la primera gran serie española de este año. Y bueno...
El misterio de una muerte y la libertad de amar de maneras poco convencionales sirven de hilo conductor para esta trama. Y se hace adictiva, aunque eso es un arma de doble filo.
El reparto es extraño y desigual. Irene Arcos sobresale.
Fotografía y montaje van más lejos que el propio guión, por ahí se salva gran parte de la ficción.
La apuesta es potente y se agradece, pero hay inverosimilitud y prisas por solucionarla.

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