sábado, 16 de febrero de 2019

Pose


Cultura queer, movimiento ball culture, movimiento LGTB, el VIH, los ochenta... Y mucha calidad. Eso es esta serie imprescindible.
El amor, la lucha, el coraje y la búsqueda de una igualdad que sigue sin llegar son el hilo conductor de la serie. Agradecería algo más de hondura, pero también entiendo su enfoque (a ratos) festivo.
La ambientación es impresionante y el reparto sobresale.
Habrá segunda temporada, espero que no se pierda la oportunidad de llegar más lejos.
Tan especial como necesaria.

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