viernes, 12 de abril de 2019

Dolor y gloria


Cada película de Almodóvar me genera un compendio de expectación y temor, pero esta vez ha habido placer. Placer por ver cine del bueno, del que transmite sensaciones y del que sorprende.
La cinta, como digo, es una obra mayor. A la altura de lo mejor de la filmografía del genio, y eso es mucho decir.
Hay dolor y hay gloria, sí. También hay amor, descenso a los infiernos y cierta curación.
El director es también el protagonista, o eso nos quiere hacer pensar. ¿Es autobiográfico o solo es creatividad? Tanto da, es absolutamente creíble.
Antonio Banderas entrega uno de los papeles de su vida y Penélope está tan bien como siempre. El resto del reparto también suma.
La música, la fotografía, el montaje...  Los premios tendrán difícil esquivar a todos estos artistas.
Veo una película madura, honrada y muy pulida. Qué maravilla.
Esta vez sí, Pedro. Quizá más que nunca.

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