martes, 3 de septiembre de 2019

Érase una vez en... Hollywood


Tarantino estrena nueva película y eso ya es motivo de satisfacción. Además es un homenaje al cine, a sus trabajadores y a sus estrellas. Y es una historia que quieres que sea real.
El ritmo es maravilloso y las actuaciones todavía más (aunque la he visto doblada).
La fotografía y la ambientación son excelsas. El dinero a veces da resultados.
El guión, en su aparente sencillez, es redondo.
La dirección y el montaje lo son todo.
Digamos que es menos "tarantiniana" que otras, pero también que es más fácil para las masas.
La nostalgia de un cine que fue, o incluso que no llegó a ser, y que ya no volverá.
Enorme.

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