miércoles, 20 de mayo de 2026

Incontrolable

La interpretación de Robert Aramayo es el elemento diferencial de esta buena película. Y por eso será eterna.

La historia real de John Davidson, diagnosticado con el síndrome de Tourette a los 15 años, se cuenta sin sentimentalismos ni vacuidades.

Gran fondo, pero también buenas formas.

La cinta está bien dirigida y el reparto es solvente. Pero lo mejor es la manera de recrear la vida y la enfermedad.

Directa y positiva.

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