martes, 10 de septiembre de 2019

Suspiro

He visto a varios de mi generación destruidos
por el precariado, el miedo y la envidia,
deseando que los amigos fracasen en sus negocios,
exámenes o matrimonios para no quedarse solos.

Como los mendigos que arrancan
los ojos de sus perros.

Y los acarician.



Víctor Peña Dacosta

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